22 de septiembre de 2026
Qué pasa con tu dominio cuando tu registrador pierde la acreditación
TrustName, un registrador de dominios con sede en Estonia, se anunciaba como una opción «a prueba de balas» para negocios que reciben denuncias «falsas o de mala fe». El 27 de agosto, ICANN, el organismo que decide qué empresas pueden vender dominios como los .com, le retiró la acreditación. Al día siguiente, varios clientes denunciaron que sus dominios habían salido de sus cuentas sin autorización.
El registrador es la empresa con la que das de alta un dominio y que lo mantiene a tu nombre mientras lo renuevas. Muchas pymes no saben cuál es el suyo, y lo ocurrido con TrustName es una buena lección de por qué conviene saberlo.
Tabla de contenidos
Cuatro avisos en 78 días
Todo registrador acreditado firma un contrato con ICANN que le obliga a investigar las denuncias de abuso y a actuar deprisa cuando un dominio se usa para phishing (webs falsas que imitan a un banco o a una tienda para robar contraseñas y datos de tarjetas). TrustName recibió el primer aviso formal de incumplimiento el 10 de junio y el cuarto, el 26 de agosto. Un día después llegó la carta que ponía fin al contrato, con efecto el 11 de septiembre.
La carta de terminación que ha publicado ICANN recoge que el registrador exigía pruebas de robos ya consumados antes de actuar contra dominios que suplantaban a entidades financieras y a un organismo público de gestión de la renta. Esos dominios siguieron en marcha durante semanas, hasta que intervino el propio equipo de cumplimiento de ICANN.
El dato más impactante de la carta es del sistema con el que ICANN mide el abuso. En enero de 2026, alrededor del 0,7 % de los dominios de TrustName había sido denunciado por phishing. En agosto, la proporción era del 10 %.
De Estonia a Rusia en seis días
Lo que sigue sale de testimonios de afectados y de una demanda judicial, y todavía no está probado. Varios clientes cuentan que el 28 de agosto sus dominios fueron a parar a una misma cuenta dentro de TrustName. Ese primer paso, un cambio de cuenta dentro de la misma empresa, no está sujeto a los controles de una transferencia entre registradores. Desde ahí, los dominios saltaron a otras compañías. Uno de ellos pasó por NiceNIC, en Hong Kong, y terminó en REG.RU, en Rusia, seis días después de salir de Estonia.
Los afectados aseguran que tenían activada la verificación en dos pasos, el código extra que se pide después de la contraseña. Uno de ellos solicitó varias veces que se bloqueara la transferencia de su dominio cuando ya había cambiado de cuenta. El bloqueo no se aplicó y el dominio salió del registrador dos días después.
TrustName ha respondido a todos con un mismo texto en el que dice no ver pruebas suficientes de que las transferencias no estuvieran autorizadas. Una empresa estadounidense ha llevado el caso a los tribunales por 25 dominios y asegura que uno de ellos le generaba 70.000 dólares al día. El juez rechazó la medida cautelar urgente al entender que no tenía jurisdicción clara sobre la empresa estonia y que TrustName debía poder responder antes. Mientras tanto, quien controla ahora esos dominios los ha renovado por varios años, en un caso hasta 2036.
Un dominio perdido conlleva perder el control de la web y el correo. Uno de los afectados denunció que tanto las visitas como los emails estaban llegando a terceros. Si tu correo profesional usa tu dominio, quien lo controle decide a qué servidor llegan tus mensajes.
Qué pasa con tu dominio si tu registrador desaparece
Perder la acreditación no borra los dominios. ICANN tiene un procedimiento para estos casos. Elige a otro registrador acreditado y le traspasa en bloque los dominios de la empresa que sale.
Según las preguntas frecuentes de ICANN sobre traspasos masivos, el cambio es gratuito para el titular, pero no añade un año de registro como haría una transferencia normal. Si tu dominio caduca pronto, toca renovarlo con el nuevo registrador, que debería avisarte del traspaso. Si el aviso no llega, ICANN recomienda contactar con él directamente. Ese registrador puede impedir durante los primeros 60 días que te lleves el dominio a otra empresa.
Pasado ese plazo, puedes transferir el dominio al proveedor que prefieras con el código de autorización, que te entrega el registrador actual y que el nuevo necesita para aceptar el traslado.
El procedimiento deja un hueco con las reclamaciones abiertas. A los afectados de TrustName les han indicado que presenten la disputa ante el registrador que perdió los dominios, que es la misma empresa que acaba de salir del sistema. La otra vía, una queja ante ICANN, avanza despacio según quienes ya la han presentado.
Los dominios .es siguen otras reglas. Su registro depende de Red.es, que es quien acredita a los agentes registradores de esa extensión.
Lo que puedes revisar hoy
Si el fallo está dentro del registrador, ninguna medida protege al cien por cien, pero estas comprobaciones reducen el riesgo y te dejan en mejor posición si toca reclamar.
- Saber quién es tu registrador. En los .com y demás extensiones genéricas aparece en ICANN Lookup al escribir tu dominio, a veces con la razón social en lugar de la marca (TrustName figuraba como Fewmoretaps OU). Si el nombre no corresponde a tu proveedor, es que revende dominios de otra empresa.
- Desconfiar de las promesas antidenuncias. Un registrador que presume de plantar cara a las denuncias atrae a clientes problemáticos y acaba en el punto de mira de ICANN, con tu dominio en medio. Al registrar un dominio, busca una empresa con sede conocida y un soporte que conteste cuando pides un bloqueo.
- Activar el bloqueo de transferencia. Impide que el dominio salga hacia otro registrador hasta que lo desactives desde tu panel, así que cualquier traslado tiene que pasar por tu cuenta.
- Proteger la cuenta del registrador. Activa la verificación en dos pasos y usa un correo de recuperación que no dependa del propio dominio. Si el contacto es [email protected] y el dominio cae en otras manos, te quedas sin la vía para reclamarlo.
- Guardar las pruebas de titularidad. Las facturas de registro y renovación, junto con los correos del registrador, son lo que demuestra ante otra empresa o ante un juez que el dominio es tuyo. Uno de los afectados de TrustName aportó 16 meses de facturas y el historial de gestión de su web. Quien recibió sus dominios presentó como prueba de compra la captura de un pago en criptomonedas, y el registrador les dio a las dos el mismo valor.
Déjanos un comentario o cuéntanos algo.