11 de mayo de 2026
La música generada por IA se ha convertido en un problema para las plataformas y los músicos reales
La música generada por IA se está convirtiendo en un problema que segrega las escuchas y merma los royalties de los artistas reales. Tanto es así que, en las últimas semanas, una canción íntegramente generada por IA (“Celebrate Me”) encabezó las listas de iTunes simultáneamente en Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Canadá y Nueva Zelanda.
En abril, Deezer afirmó que estaba recibiendo casi 75.000 pistas generadas por IA al día (más del doble que en septiembre de 2025, cuando eran 30.000, y casi ocho veces más que en enero de 2025, cuando arrancó su herramienta de detección con 10.000 diarias).
Y aunque su consumo sigue siendo relativamente bajo, entre el 1% y el 3% del total de escuchas, que la IA esté inundando el catálogo cambia las reglas del juego. Spotify, por ejemplo, no paga una cantidad fija por reproducción de canción y los royalties se distribuyen mediante un modelo de stream share, es decir, en función del peso que cada obra tiene dentro del total de escuchas.
Si entran más reproducciones, aunque sean artificiales, se redistribuye la misma bolsa y la porción de los artistas reales puede encogerse.

Por eso la música generada por IA plantea un problema de monetización. El ejemplo más extremo lo ha puesto el caso de Michael Smith en Estados Unidos. El 19 de marzo de 2026 se declaró culpable de haber usado cientos de miles de canciones creadas con inteligencia artificial y programas automatizados (bots) para reproducirlas miles de millones de veces, desviando más de 8 millones de dólares en royalties que deberían haber ido a músicos y titulares legítimos.
Aunque el caso no es sobre la creación de las canciones, sino su escucha automatizada, es el primer caso penal de fraude en streaming tramitado por la justicia federal estadounidense, y su sentencia está prevista para julio de 2026.
Tabla de contenidos
Las plataformas empiezan a reaccionar
La industria lleva tiempo alertando de este fenómeno. La IFPI recogió en su informe global de 2026 que el streaming (sumando suscripción de pago y con publicidad) ya representa el 69,6% de los ingresos mundiales de la música grabada, alcanzando los 22.000 millones de dólares, y reclamó una respuesta más firme contra el fraude, al que describió sin ambages como «un robo, así de simple».
No es de extrañar que las plataformas se hayan puesto manos a la obra para paliar este problema. Deezer ha sido la más agresiva hasta ahora. Además de etiquetar canciones generadas por IA, las ha desmonetizado, dejando también de recomendarlas automáticamente.
Pero, ¿de verdad es tan problemática la música generada por IA? CISAC, en su estudio conjunto con PMP Strategy publicado en diciembre de 2024, calculó que, si no cambian las reglas, en 2028 el 24% de los ingresos de los creadores musicales podría estar en riesgo por el impacto de la IA generativa, con una pérdida acumulada de 10.000 millones de euros en cinco años para el sector musical (y de 22.000 millones si se suman los creadores audiovisuales). Por lo tanto, la respuesta es… sí.
Por desgracia sí.
Déjanos un comentario o cuéntanos algo.